El FIRST Global Challenge (FGC) es una competición internacional de robótica que reúne a un equipos de estudiantes de secundaria y bachillerato de cada país. En este evento, los equipos diseñan, construyen y programan robots para resolver problemas globales, promoviendo la colaboración intercultural y la amistad entre jóvenes de todo el mundo. La competición se centra en temas como la sostenibilidad, la energía renovable y el acceso al agua limpia. A través del FGC, los participantes desarrollan habilidades en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), al tiempo que disfrutan de una experiencia divertida y enriquecedora.
El FGC ha reunido a equipos de más de 190 países, logrando una de las participaciones más diversas en una competición de robótica a nivel global. Este nivel de representación internacional es un récord en el ámbito de las competiciones educativas, subrayando su carácter inclusivo y colaborativo.
Este reto destaca por su esfuerzo en promover la diversidad y la inclusión, involucrando a estudiantes de diferentes géneros, etnias y niveles socioeconómicos. Este enfoque ha establecido un estándar en la industria de la educación en STEM, promoviendo la igualdad de oportunidades para todos los participantes.
El FIRST Global Challenge sigue siendo una plataforma importante para la educación en STEM y la cooperación internacional, con un historial de récords y logros que reflejan su impacto positivo en la juventud y en la resolución de desafíos globales.
Del 29 de octubre al 1 de noviembre tuvimos el honor de ser el equipo que representó a España en el FIRST Global Challenge en Ciudad de Panamá. Allí tuvimos que defender nuestro trabajo al más puro estilo olímpico. Iniciamos esta aventura en junio con la experiencia del año anterior en Atenas en esta competición. Tras tres meses de mucho trabajo llegamos a Atenas con un proyecto innovador y un robot completamente funcional para competir junto a otros 192 países.
Este es el robot que diseñamos para el reto de esta temporada “Eco-equilibrium”. El objetivo es quitar las barreras de los 3 ecosistemas y equilibrarlos. Al final de la ronda, el robot tenía que colgarse de una cuerda.
Todo esto debía estar construido con un kit de piezas de robot igual para todos los equipos. De esta forma la competición era más justa y equitativa para todos los equipos.
Después de 12 partidas nuestro robot quedó en el puesto 22 de 185 equipos con una media de 79 puntos por partida.
Nuestro robot consiste en una base con 4 ruedas con rodillos orientadas en “X” que permitía el movimiento omnidireccional del robot por el terreno de juego. Esto nos da mucha precisión a la hora de alinearnos con las estanterías y velocidades punta bastante altas.
Para poder ajustarse al tamaño de las pelotas y de su posición, nuestro intake cambiaba su apertura con unos motores y para que las bolas no se escaparan se cerraba cuando detectaba que se iban a salir
Para la ultima parte de la partida, utilizamos un sistema con dos vigas y unos servos y motores para enredar la cuerda y bloquearla.